Las leyendas devoradas
De seguro las leyendas, nacieron en el momento en que el ser humano logró comunicarse. Han sido una fuente valiosa de información por generaciones, donde cada vez que se contaba un nuevo detalle era creado. Las palabras cobraban vida y la gente disfrutaba al escucharlas. Eran transmitidas de boca en boca. Sin embargo, cada vez desaparecen más, solo quedan las populares, las escritas en textos escolares o las descubiertas por autores dedicados a ellas. Alguna vez se ha preguntado: «¿cuántas leyendas sé (fuera de las populares del país o región)?» De seguro la respuesta es no. Hoy es difícil hablar de ellas, ya que son historias de otros tiempos, contadas por viajeros o por lugareños. Eran una gran fuente de información. De ellas se podía descubrir hábitos, creencias, sitios hermosos e incluso se podía saber qué tipo de persona era quien la narraba. Eran útiles para dar esperanzas o miedo. Pero hoy, son solo palabras que pertenecen al género leyenda. Sí, hoy son un género. Y solo...