Pensamiento 115



«Y desde la esquina lo vio.
Lo vio como la primera vez:
sereno, feliz y alegre.
Él era… él era esa persona.
Y, al fijarse bien.
Notó las flores en sus manos.
La muchacha río para sí misma.»



Comentarios

Entradas populares de este blog

Comentario: Nada menos que todo un hombre por Miguel de Unamuno