Pensamiento 112



«El ave se dio cuenta,
su mundo era pequeño…
Pero, tenía agua limpia todos los días,
comida y un columpio también.
El sol lo bañaba casi todo el día y podía dormir abrigado…
Su mundo era pequeño.

Un día, cuando vio la oportunidad;
la puerta abierta.
Saltó, voló y se despidió de su antiguo yo.
'Adiós', recitó surcando más allá de la ventana.

¿Qué fue de aquel pequeño pájaro?
¿Vivió? ¿Murió?

¿Dónde se encuentra?»

Comentarios

Entradas populares de este blog

Comentario: Nada menos que todo un hombre por Miguel de Unamuno