Cuento: Soñador





Soñador


Corrió por todo el metro. Se metió de tren en tren y salto las vallas. No escuchó los pitillos de los guardias ni el alta voz que pedía que se detuviera. Nadie pudo contra él. Y cuando ya no pudo más, se sentó en la escalera y se dejó capturar.
—¡¿A quién robaste?! —gritó uno de los guardias.
—A nadie.
—Entonces, ¿por qué corriste?
—Quería saber lo que se sentía estar en una película.

Comentarios

Entradas populares de este blog

Comentario: Nada menos que todo un hombre por Miguel de Unamuno